¿Cabe aplicar la teoría gradualista a este despido? Responde el Supremo
Teoría gradualista: el trabajador y el Tribunal Supremo, frente a frente
El Tribunal Supremo ha resuelto un recurso sobre la teoría gradualista, enfrentando los argumentos de un directivo despedido con la doctrina de la Sala.
Los hechos: la extracción de miles de documentos confidenciales
El trabajador prestaba servicios desde 1992 para una cadena de distribución, como coordinador de una división logística en Málaga. Fue despedido tras extraer 19.516 documentos corporativos.
La posición del trabajador: aplicar la teoría gradualista
El trabajador sostenía que la gravedad de un incumplimiento contractual no es una categoría absoluta, sino graduable según las circunstancias del caso.
Invocaba la teoría gradualista para sostener que su conducta no alcanzaba la gravedad necesaria para justificar el despido. Aportó una sentencia de contraste sobre un caso similar en la misma empresa.
La posición del Tribunal Supremo: falta de contradicción
El Tribunal Supremo rechaza este planteamiento. Explica que la calificación de una conducta como grave es una valoración individualizada de circunstancias variables.
Precisa que, por ello, resulta casi excepcional que dos supuestos resulten sustancialmente idénticos a efectos de unificación de doctrina.
Por qué no cabe aplicar aquí la teoría gradualista
En el caso enjuiciado, se extrajo un volumen muy elevado de documentos con información confidencial de alto valor competitivo. En la sentencia de contraste no se acreditó un uso indebido de la información.
Estas diferencias impiden aplicar la teoría gradualista de forma comparativa entre ambos casos.
Fallo del Tribunal Supremo
El Tribunal Supremo desestima el recurso por falta de contradicción. Confirma la firmeza de la sentencia que había declarado procedente el despido.
